El Adana Demirspor —último en la tabla de la liga turca— se plantó ante la polémica y abandona el partido contra el Galatasaray. Debido a un penalti que consideraron injusto. En un hecho poco común en el fútbol profesional, el equipo abandonó el césped del Estadio Ali Sami Yen apenas media hora después del arranque.
Tras un contacto entre el defensa alemán Semih Guler y el belga Dries Mertens —en el minuto 11— se marcó una pena máxima por parte del árbitro Oguzhan Çakir. Aunque las repeticiones mostraron que el atacante pareció buscar el contacto, el árbitro señaló el punto de penalti.
Álvaro Morata —refuerzo reciente del Galatasaray y capitán de la selección española— fue el encargado de ejecutar la pena máxima. Este realizó su primer gol en la liga turca, apenas unos días después de haber anotado en Copa contra el Boluspor.
Lo que avivo más la indignación del Adana, fue el apoyo de El VAR, operado por el danés Jakob Alexander Sundberg, también respaldó la decisión del colegiado. Por ello, será la Federación Turca de Fútbol la que defina el desenlace del encuentro y habrá sanciones o no para el Adana Demirspor que decidió abandona el partido.























