La corrupción judicial en Tamaulipas, sigue dominando en los tribunales y en los jueces del estado. Los jueces liberan a delincuentes, aunque las autoridades los detuvieron in fraganti. Así lo aseguró el diputado Humberto Prieto Herrera, presidente del Congreso de Tamaulipas.
El dinero tiene más peso en las decisiones judiciales que la propia ley. Los jueces están aceptando grandes cantidades de dinero para soltar a quienes cometen delitos. Así lo insinuó Prieto Herrera. Este problema ocurre con frecuencia en Tamaulipas y no es un caso aislado. Como ejemplo, los jueces han liberado sin consecuencias a personas que detuvieron con armamento en su poder.
“Les vale, los sueltan y yo creo que sí está bueno el cañonazo, pero de billete. Donde liberaron a personas que fueron agarradas con armamento, claramente in fraganti y con estos delitos los sueltan”.
Esta situación de corrupción judicial en Tamaulipas, es inaceptable. Por eso, confía en que la próxima elección judicial será clave para acabar con estas irregularidades. Aseguró que es el momento de cambiar el sistema y expulsar a los jueces corruptos del poder.
“La gran oportunidad de sacarlos a todos esos corruptos jueces, sinvergüenzas, los vamos a sacar porque la gente va a elegir a los juzgadores en junio”.
El Poder Judicial quedará en manos de personas con valores y experiencia, tras las elecciones. Las comisiones correspondientes evaluaron previamente los perfiles que competirán en la elección. La justicia en Tamaulipas necesita una transformación profunda y que con el proceso electoral habrá un cambio significativo.
“Primero con gente de probada experiencia y de una gran moral, porque eso fue lo que hicieron las comisiones, que eligieron a los perfiles que van a competir sí y por lo tanto la gente vote. Habrá de llegar gente buena y se van a ir estos tipos sinvergüenzas que andan dejando libres a delincuentes”.
Finalmente, respaldó las declaraciones del funcionario que acusó a los jueces de liberar a criminales detenidos en flagrancia. Declaraciones realizadas por el Secretario de seguridad del Estado, Sergio Chávez.
Por Enrique Jonguitud Blanco























