Tamaulipas necesita una Ley de Voluntad Anticipada que permita a las personas en etapa terminal decidir si desean suspender tratamientos médicos o ser desconectados de aparatos. Evitando así prolongar su sufrimiento. Así lo afirmó la diputada del PRI, Mercedes Guillén Vicente, al insistir en la importancia de establecer un marco legal claro sobre este tema.
Hace más de un año, el exdiputado panista Edmundo Marón Manzur presentó una propuesta similar, pero no logró avanzar en el Congreso. Ahora, Guillén Vicente retoma la iniciativa con la intención de que se regulen los cuidados paliativos, la forma en que se llevará el proceso de fallecimiento y la posibilidad de donar órganos.
La Ley de Voluntad Anticipada en Tamaulipas, no busca aprobar la eutanasia ni el suicidio asistido, sino garantizar que las personas tengan la libertad de decidir cómo enfrentar sus últimos momentos de vida. Así lo enfatizó la legisladora priista. Guillén Vicente destacó que al menos diez estados en el país ya han aprobado normativas en esta materia. Por lo cual, considera que es momento de que Tamaulipas siga el mismo camino.
“En el derecho a una muerte digna no debe dejarse a que decidan los familiares o dejarnos conectados con vida artificial; tendremos con esta ley, la voluntad de definir lo que queremos. Es tiempo que Tamaulipas lo haga”.
Por Enrique Jonguitud Blanco























