En una reciente emisión de “Netas Divinas”, Natalia Téllez compartió con sus compañeras y la audiencia el difícil proceso que ha vivido al convertirse en la cuidadora de su papá, don Guillermo Téllez, quien recientemente se mudó a su casa debido a algunos problemas de salud.
Con su característico estilo sincero, la conductora no pudo evitar emocionarse al hablar de los cambios que ha experimentado al ver cómo su papá envejece, algo que la ha conmovido profundamente.
Natalia Téllez abre su corazón al hablar de su rol como cuidadora de su papá
Durante la charla, Natalia compartió lo que está viviendo con la situación:
“Lo que yo estoy viviendo de los cambios de que mi papá se haga viejito. Estoy acostumbrada a que Guillermo sea otra persona de la que estoy viviendo ahorita. Así como creo que es generoso dar todas las armas para que alguien se vaya a cumplir sus sueños, también creo que la gente cumple sus… bueno, no sé si mi papá ya cumplió su proceso, pero es entender que alguien de 80 es grande y que a lo mejor….”
Al ver la emoción de Natalia, Galilea Montijo, Daniela Magún y Consuelo Duval se acercaron a consolarla. Más calmada, Natalia reflexionó sobre la identidad y los cambios en su vida:
“La gente no somos ideas, esa es la cuestión, tú puedes poner mil etiquetas y pensar que tu postura es X o Y y ya, verdad es que eres un poco a partir de las cosas que te pasan a ti y a la gente que amas. Para mí cuidar no era mi identidad y ahorita hay mucho qué cuidar.”
Ahora con esta nueva dinámica familiar, Natalia se ha convertido en la encargada de que todo marche bien en su hogar.
“Hay que cuidar a Emilia, hay que cuidar mi casa, hay que cuidar a mi papá, me tengo que cuidar yo”, añadió, mientras explicaba que verla envejecer ha sido uno de los procesos más difíciles: “Cambió la dinámica, él cambió y yo quiero estar ahí”.
La situación también la llevó a enfrentar una crisis de identidad. Ya que, al ver cómo su papá pierde independencia, se ha cuestionado su propio lugar en el mundo:
“Tan importante es mi papá para mí que digo, ¿quién soy yo?, si tú ya eres tan diferente.”
Finalmente, Natalia reflexionó sobre la lección de vida que está aprendiendo:
“Estas preparado a que los jefes se van a ir, pero verlos perder es lo que es más doloroso. Tal vez la lección de la vida es eso decir, sí venimos a perder.”























