El objetivo principal de esta iniciativa es lograr un control más efectivo sobre las concesiones y una planificación más adecuada de los recursos hídricos. Esto con respecto a la propuesta de reforma a la Ley de Aguas Nacionales. Así lo declaró Raúl Quiroga Álvarez, Secretario de Recursos Hidráulicos de Tamaulipas, quien apoya la propuesta.
“Tamaulipas es un estado que se suma con gozo a esta iniciativa, hemos respetado la ley, hemos respetado la norma y queremos seguir en ese camino, Tamaulipas no toma las presas para evitar que la Federación haga su trabajo”.
Quiroga destacó la buena relación que mantiene el estado con la Federación. Cuando surgen diferencias, aclaró, se abordan de manera directa, siempre con el fin de mejorar la gestión del agua. El secretario también hizo hincapié en la reciente crisis hídrica en el sur de Tamaulipas, donde el sistema lagunario estuvo a punto de agotarse.
“Hemos tenido una experiencia brutal hace siete meses en la zona sur de Tamaulipas, estuvimos a días de llegar a tener cero por ciento de disponibilidad en el sistema lagunario y afortunadamente, la tormenta tropical San Alberto vino al rescate”.
A pesar de la ayuda de la tormenta, Quiroga alertó sobre la falta de control en las concesiones de agua a nivel nacional. Lo cual ha generado un desorden que impacta tanto al medio ambiente como a los sectores productivos.
“La Comisión Nacional del Agua, por ley, tiene la obligación de publicar la disponibilidad de todas las cuencas y acuíferos del país cada tres años. Hace bastantes años, las cuencas y acuíferos, sobre todo del centro y norte del país, presentan un grado de sobreconcesión en muchos casos alarmante”.
El secretario mencionó la cuenca de Lebrado como un claro ejemplo de sobreexplotación, añadiendo que esta problemática no es reciente, sino el resultado de malas prácticas que han ido deteriorando el recurso hídrico durante décadas. Una de las causas de este descontrol, según Quiroga, tiene su origen en la reforma a la Ley de Aguas Nacionales de 1992, que transformó el agua en una mercancía.
“No es de este sexenio, ni del anterior, ni del tercer sexenio hacia atrás, esto se vino deteriorando después de que teníamos cuencas muy sanas en México. Se pensó que con esto se ordenaría el uso del agua, pero en realidad se abrió un mercado descontrolado. En 1995, el 11 de octubre, se selló la suerte del sector hidráulico cuando se emitió un decreto de facilidades administrativas que permitió otorgar concesiones sin una evaluación real de disponibilidad”.
Este desorden ha sido especialmente problemático en momentos de sequía extrema, como el vivido recientemente en Tamaulipas, cuando la falta de personal para supervisar el uso del agua empeoró la situación. Quiroga resaltó la importancia de contar con inspectores suficientes para evitar extracciones irregulares.
“En este último evento de sequía, la urgencia era tener inspectores para verificar que no hubiera extracciones irregulares, pero no los hay, no existen en la cantidad que se requieren para lograr lo que quiere la presidenta de la República: orden”
Por Jordan Espinosa























