Se aprobó una reforma constitucional en el Congreso de Tamaulipas, que blinda el maíz nativo de modificaciones genéticas, lo cual consolidando su papel en la cultura y soberanía alimentaria de México. Así lo destacó el diputado federal Carlos Canturosas Villarreal.
“La reforma reconoce a nuestro país como centro de origen y diversidad del maíz, garantizando que su cultivo permanezca libre de modificaciones genéticas que atenten contra su pureza y biodiversidad”.
Esta iniciativa —que modifica los artículos 4° y 27 de la Constitución— obliga al Estado a fomentar el cultivo con semillas tradicionales. Promoviendo el sistema milpa y asegurando un manejo sustentable de la tierra sin presencia de transgénicos. Esta reforma también protege a los pueblos indígenas y afromexicanos, guardianes históricos del maíz. Quienes han preservado su cultivo por generaciones.
“Defender nuestro maíz originario es defender nuestra identidad, nuestra historia y nuestra soberanía alimentaria”.
La reforma del maíz nativo en Tamaulipas, prohíbe el uso de técnicas genéticas que alteren la reproducción natural del maíz. Si se realiza cualquier modificación, se ordena que sea evaluada bajo estrictos criterios legales para evitar riesgos a la bioseguridad, la salud y el patrimonio biocultural del país. Se busca garantizar que el maíz siga siendo un pilar económico y cultural de México. Asegurando así beneficios directos para los productores y campesinos nacionales.























