Tamaulipas quiere que el sorgo deje de verse solo como un cultivo tradicional y se convierta en una clave para la transición energética. Impulsar el uso del sorgo dulce en la producción de biocombustibles no solo beneficiaría al medio ambiente, sino que también ayudaría a mejorar los precios del grano y fortalecer el sector agrícola en Tamaulipas. Así lo explicó José Ramón Silva, secretario de Energía del estado.
“Se pudiera retomar y estandarizar a lo que es la nueva política actual, para que también puedan mejorar su calidad de vida empresarios y productores de sorgo”.
Se están realizando adecuaciones en la ley para facilitar el uso del bioetanol, un combustible derivado de productos agrícolas. Lo que permitiría que más inversionistas privados se sumen a esta transformación energética.
“No se trata tanto de un subsidio, sino de abrir la puerta a privados en proyectos mixtos”.
Este impulso, por parte del gobierno estatal y federal, buscan aprovechar el momento en que los biocombustibles ganan relevancia dentro de la política energética nacional. Así lo detalló el funcionario, subrayando que el objetivo es generar condiciones favorables. Para así, el sector privado invierta en la creación de plantas de bioetanol.
“Se está volteando a ver la transición energética y los biocombustibles. Puede ser el momento adecuado para que mejoren los precios del sorgo y se genere un nuevo mercado para los productores”.
Para diversificar las fuentes de energía y fortalecer el desarrollo económico del campo tamaulipeco, se va a aplicar esta estrategia del sorgo dulce para biocombustibles en Tamaulipas, que forma parte de un esfuerzo más amplio.
Por Jordan Espinosa























