El presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que instruye al Departamento de Comercio a analizar la posibilidad de imponer aranceles al cobre. Esta decisión se suma a otras medidas enfocadas en establecer gravámenes por sector para modificar las cadenas de suministro globales.
El republicano destacó que la orden tendría un “gran impacto”, al firmarla este martes en la Oficina Oval, acompañado Howard Lutnick quien funge como secretario de Comercio.
Por su parte, funcionarios de la administración explicaron que la medida responde a preocupaciones de seguridad nacional. Con ello, argumentando que el exceso de oferta en los mercados globales ha afectado la producción nacional de cobre en Estados Unidos, haciendo que sectores clave como el armamentístico dependan de importaciones.
Trump analiza aranceles al cobre para fortalecer industria local
La investigación se realizará bajo la Sección 232 de la Ley de Expansión del Comercio, que permite al presidente restringir el comercio por razones de seguridad.
En este contexto, Lutnick afirmó que la administración —busca hacer mas fuerte— la industria nacional del cobre. Al igual que ocurrió con el acero y el aluminio, sectores donde ya se aplicaron aranceles del 25 por ciento.
“Al igual que nuestras industrias de acero y aluminio, nuestra gran industria del cobre estadounidense ha sido diezmada por actores globales que atacan nuestra producción nacional”, señaló Lutnick.
Además, refirió a que la imposición de aranceles al cobre podría servir como una estrategia para impulsar la producción nacional. De esta forma protegiendo a los fabricantes norteamericanos de la competencia exterior.
“Los aranceles pueden ayudar a reconstruir nuestra industria del cobre, si es necesario, y fortalecer nuestra defensa nacional”.
Principales proveedores de EU
—Durante el año pasado—, Estados Unidos consumió 1.6 millones de toneladas de cobre refinado, pero aún depende en gran medida de las importaciones. Según Morgan Stanley, el 36 por ciento de la demanda del metal proviene del extranjero.
Pese a producir 850,000 toneladas de cobre primario el año pasado, el país sigue importando grandes volúmenes, principalmente de Chile (38 por ciento), Canadá (28 por ciento) y México (8 por ciento).























