El colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco regresó al Rancho Izaguirre tras una semana del hallazgo de crematorios y prendas de personas, posiblemente víctimas de reclutamiento forzado. En esta ocasión, esperan que las autoridades trabajen de manera efectiva.
Hasta el momento, los integrantes del colectivo no tienen información precisa sobre la cantidad total de evidencias encontradas en el lugar que puedan estar relacionadas con las pertenencias de las víctimas.
“No hay nada de conteo, ahorita venimos a ver con ellos qué han trabajado y qué falta por hacer”, señaló otro miembro.
El regreso al rancho ocurrió ocho días después del hallazgo, debido a la falta de transporte, lamentaron los integrantes del colectivo.
“Yo platiqué ayer con una señora. Ella reconoce la biblia (que se encontró la otra vez). Una biblia que no es común, ya que es de otra religión. Pero no podemos asegurar si su hija fue de las personas que cremaron o si su hija la tienen en otro lado”, relató uno de los miembros. Aún no han podido determinar cuánto tiempo lleva funcionando el lugar.
Una buscadora del colectivo mencionó que debe haber uno o varios responsables de no haber realizado el trabajo correctamente en septiembre pasado, cuando la Guardia Nacional aseguró y cateó el inmueble.
Buscadores regresan al Rancho Izaguirre para continuar con la búsqueda de desaparecidos
Los testimonios sobre la duración de la operación del lugar varían. Algunos aseguran que tenía 10 años en funcionamiento, mientras que otros dicen que solo tres. Además, una llamada anónima les indicó que en un solo punto del rancho podrían hallar hasta 200 cuerpos enterrados.
Según los reportes que han recibido, también habría cuerpos sepultados en los alrededores del inmueble. Además, aún falta publicar muchas de las pertenencias de las víctimas que fueron recientemente localizadas.
El colectivo ha recibido llamadas de otros grupos de búsqueda de diversas partes de México, incluidos Chihuahua, Sonora y Zacatecas.























