El nivel del río Bravo en Matamoros subió de forma considerable este fin de semana debido a escurrimientos provenientes de Reynosa. Sin embargo ―este lunes― el gobernador Américo Villarreal Anaya aseguró que ya no representa peligro para la población.
“Sábado y domingo fue la cresta que decimos que es la mayor cantidad de agua que puede conducir el río a consecuencia de todo lo que se drenó a su cauce y que ya pasó por Matamoros”, explicó el mandatario.
El nivel del río Bravo en Matamoros alcanzó un máximo de 8.5 metros, pero se mantiene bajo control. De acuerdo con Villarreal Anaya, se espera que comience a descender progresivamente.

Desde Matamoros, la Dirección Municipal de Protección Civil y la Coordinación Estatal siguen observando el comportamiento del afluente de forma constante. Esto fue dado a conocer en una reunión encabezada por el alcalde Alberto Granados Fávila.
En ese encuentro participaron autoridades militares, navales y estatales, entre ellos el comandante Luis Victoria; el capitán Alfonso Daniel Alfaro de la Marina; el secretario de Desarrollo Urbano, Alfonso Treviño; la directora de Protección Civil, Nancy Galarza; el secretario de Seguridad Pública, Eduardo Jehu Capistrán y Marco Hernández, gerente de la JAD.
“Juntos evaluamos la creciente del río Bravo y sus posibles afectaciones. Seguimos atentos a la situación para tomar las medidas necesarias y garantizar la seguridad de la comunidad”.
Por Jorge Capetillo























