La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) expresó su indignación y condena por el asesinato de ocho jóvenes religiosos en Salamanca, Guanajuato, y exigió un esfuerzo conjunto por la paz, sin intereses privados que interfieran.
El ataque, ocurrido la noche del 16 de marzo, dejó siete muertos en el lugar y uno más falleció mientras recibía atención médica. Los jóvenes eran miembros de la Pastoral Juvenil de la Parroquia de San José de Mendoza. Estaban reunidos en la cancha de usos múltiples de la parroquia, organizando las festividades de Semana Santa, cuando un grupo armado irrumpió y comenzó a disparar.
A pesar de este trágico hecho, los obispos recordaron que la delincuencia organizada ha victimizado a muchos jóvenes más.
Obispos de México condenan asesinato en Salamanca y exigen justicia
La CEM hizo un llamado a todos los ciudadanos y autoridades a asumir su responsabilidad en la construcción de la paz, poniendo de lado intereses personales o partidistas.
“Hacemos un llamado a todos los ciudadanos. A las autoridades en sus tres niveles: municipal, estatal y federal. Los jueces, magistrados y ministros. A los legisladores, a la sociedad civil organizada. A los empresarios, comunicadores y a todas las comunidades que persiguen la construcción del bien común. Esto para asumir cada uno nuestra responsabilidad con valentía y compromiso por México”, pidieron.
Los jóvenes asesinados en Salamanca, Guanajuato, fueron identificados:
El ataque también dejó nueve personas heridas. Incluyendo a Fredy, un niño de nueve años que fue alcanzado por las balas mientras pasaba por el lugar.
En el lugar de los hechos, las autoridades encontraron al menos 50 casquillos percutidos de arma larga. Los disparos impactaron la fachada de la iglesia y negocios cercanos.























