Durante su cumpleaños número 38, Tania Rincón vivió un momento muy especial gracias a Pedro Pereyra, su pareja, quien le escribió una canción como regalo.
Unos meses después de aquella primera interpretación, el productor musical compartió en sus redes sociales que el tema ya está disponible en todas las plataformas digitales.
Pedro Pereyra comparte en redes sociales la canción que le dedicó a Tania Rincón
En un video publicado en su cuenta de Instagram, Pedro recordó el origen del tema:
“En el último cumpleaños de Tania hicimos una pequeña reunión con amigos y le escribí una canción que decidí regalarle y fue un momento increíble”.
En el clip, Pedro también incluyó imágenes de ese día, en las que se aprecia la emoción del momento. Y con una sonrisa compartió que ya todos pueden escucharla:
“La pasamos muy bien ese día, la verdad que fue un momento muy especial y estoy muy contento porque ya pueden escuchar la canción. Estoy muy emocionado y muy contento de compartirlo con ustedes y espero que la disfruten”.
La canción se titula Mi faro y tiene versos como “Eres el aire que llena mi ser, el agua que quita mi sed”. Tania no tardó en expresar lo que sintió la primera vez que la escuchó:
“Lloraba muchísimo de la emoción. Gracias mi amor”, escribió la conductora en los comentarios de la publicación.
Desde el inicio de su relación, Tania ha sido una de las mayores admiradoras del trabajo musical de Pedro. No solo lo apoya, también lo impulsa a seguir sus sueños. En una ocasión, le escribió:
“Admiro tanto que persigas tus sueños. Te amo muchísimo”.
Hace poco, en una entrevista para el pódcast Mamá con Tenis, conducido por Cynthia Urias y Odalys Ramírez, Tania habló sobre el miedo que sintió al abrirse al amor tras su divorcio:
“Soy una señora, tengo dos hijos, no te sientes suficiente”.
Superar ese miedo la llevó a formar una nueva historia con Pedro, a quien describe como un hombre que ha construido un lazo muy bonito con sus hijos, Patricio y Amelia:
“Tiene una relación bien bonita con ellos, porque le gusta mucho jugar con ellos, el primero que se tira al suelo”.
Y aunque es el alma de los juegos, también sabe marcar límites:
“Los disfruta mucho, pero también tiene que poner límites”.























