Red Bull se enfrenta a una serie de dificultades que deberá solucionar antes del Gran Premio de Australia.
Uno de los principales problemas fue la falta de velocidad del RB21, que fue evidente en Max Verstappen, especialmente en las curvas de alta velocidad y en las zonas de pianos elevados que afectaron el suelo del monoplaza. En la primera práctica (P1), terminó en cuarto lugar, y en la segunda (P2), fue séptimo.
“Por alguna razón, el agarre no estaba mejorando. La verdad es que me costaba con los cuatro neumáticos, tanto en el sector 1 como en el último. Eso significa, por supuesto, que no estamos a la altura en este momento”, comentó Verstappen.
Gran Premio de Australia: Red Bull enfrenta varios desafíos
El cuatro veces campeón de la F1 añadió que aunque no le sorprendía el ritmo que mostró su equipo, tanto en términos negativos como positivos, era evidente que necesitaban encontrar más velocidad para poder luchar por los primeros lugares.
“Será un poco difícil de solucionar. Tampoco es nada que no me esperara cuando llegué aquí. No me sorprende, ni positiva ni negativamente, el ritmo que estamos mostrando. Solo tenemos que asegurarnos de encontrar un poco más de ritmo, pero en este momento definitivamente nos falta algo para luchar arriba”, explicó Verstappen.
Por su parte, Liam Lawson, quien reemplazó al mexicano Sergio Pérez, también experimentó los mismos problemas. Fue más lento que Verstappen, perdiendo 6 décimas por vuelta en comparación con el neerlandés.
“Soy demasiado lento. Tenemos mucho trabajo que hacer durante la noche. El primer día en una nueva pista, esperábamos tener algo de trabajo que hacer, pero probablemente no tanto”, señaló el piloto neozelandés.
“Creo que si lo supiéramos, también sabríamos cómo arreglarlo. Nuestro ritmo a largo plazo también fue lento”, concluyó Lawson.























