El Senado de la República aprobó, en lo general, el dictamen que reforma y deroga diversas disposiciones de la Ley de Ingresos sobre Hidrocarburos, esta reforma introduce el llamado “derecho petrolero del bienestar”, que establece un impuesto único del 30 por ciento a Petróleos Mexicanos (Pemex) por la explotación de hidrocarburos y un 11 por ciento en el caso del gas.
Con un total de 85 votos a favor y 29 en contra. La reforma busca reducir la carga administrativa y operativa sobre Pemex, la empresa estatal encargada de la explotación petrolera. En la tribuna, la presidenta de la Comisión de Energía, Laura Itzel Castillo, explicó que la reforma tiene como objetivo cambiar las promesas de modernización y aumento de producción. Los cuales, no se cumplieron tras la reforma energética de 2013, impulsada durante el sexenio de Enrique Peña Nieto.
—Ante esto—, Castillo solicitó el apoyo de sus compañeros senadores, señalando que la reforma busca corregir los errores de la anterior administración y fortalecer a Pemex.
“Esta reforma quiere cambiar todas las promesas de modernización y de aumento de producción, derivado de la mal reforma neoliberal del 2013 en el sexenio del expresidente Enrique Peña Nieto”, expresó.
Senado aprueba “derecho petrolero del bienestar” para Pemex
Por su parte, Alejandra Barrales Magdaleno, senadora de Movimiento Ciudadano, comentó que su grupo parlamentario respalda el dictamen, que responde a una serie de reformas secundarias.
“Se prevé el fortalecimiento financiero de Pemex, estableciendo el derecho del Petróleo para el Bienestar”, mencionó.
—A pesar de reconocer que no todas las problemáticas se podrán resolver— con esta reforma, Barrales mostró su apoyo a la propuesta. Destacando su importancia para que Pemex se convierta en una empresa estratégica que contribuya al desarrollo nacional.
Desde la bancada del Partido Acción Nacional (PAN), la senadora Imelda Sanmiguel Sánchez criticó la reforma. Calificando la propuesta como una “política pública destinada a fracasar”. En tribuna, señaló que el “derecho petrolero para el bienestar”. Es un término que ha sido utilizado por el gobierno de Morena y que ha sido sinónimo de fracasos en muchas ocasiones.
Además, expresó que la simplificación del régimen fiscal de Pemex podría afectar la producción y la competitividad de la empresa. Con ello, alertando sobre las posibles violaciones al T-MEC, lo que podría generar repercusiones internacionales.
“Ello no sólo sigue siendo algo que podría violentar el T-MEC, un tema de profunda importancia en este momento, sino que más no impulsa que Pemex, por sus propios méritos, se convierta en una empresa sostenible, competitiva y eficiente”, concluyó Sanmiguel.























