Yuki Tsunoda no se deja intimidar por el RB21. Aunque el nuevo piloto de Red Bull ya tuvo su primer contacto con el monoplaza de manera virtual desde Shanghai, se sintió cómodo con la puesta a punto y la velocidad del coche. Sin embargo, cuando llegó el momento de enfrentarse a la pista, la confianza desapareció. Algo similar le pasó a su predecesor, Liam Lawson, en Australia y China.
“Pasé unos dos días en el simulador. A partir de esa experiencia, no me resultó muy difícil conducir el automóvil. Sin duda, tuve la impresión de que el frente era muy puntiagudo, como se dice con frecuencia. Si me preguntan si el auto era difícil de conducir, no diría que me hizo sentir extraño en el simulador”.
A pesar de que el simulador no lo hizo sentir incómodo, el verdadero reto comienza cuando se trata de los ajustes para adaptarse a su estilo de conducción. El diseño del auto responde más a las necesidades de Max Verstappen, lo que hace que los otros pilotos tengan dificultades para encajar con el coche RB21, lo cual le pasa a Yuki Tsunoda.
“La forma en que quiero ajustar el automóvil es, por lo general, diferente a la de Max. Mi objetivo es desarrollar mi propio ajuste, comprenderlo bien y, a partir del primer entrenamiento libre, alcanzar la velocidad de forma gradual”, añadió Tsunoda, quien se prepara para debutar este fin de semana en el Gran Premio de Japón.

























