A pocos días de casarse por lo civil, Ale Capetillo y su prometido, Nader Shoueiry, hicieron una pausa en los preparativos para darse una escapada muy especial a Sevilla.
La ciudad no fue elegida al azar: ahí nació su abuela paterna, doña María del Carmen Vázquez Alcaide, a quien Ale llama con cariño “Yeya”.
Ale Capetillo revela detalles de su boda tras viajar a Sevilla
En redes sociales, la influencer compartió algunos momentos de este viaje que, además de romántico, fue muy personal. Sevilla se volvió significativa para ella desde que la conoció en octubre pasado, cuando decidió recorrer los sitios que su abuela le recomendó.
Fue en ese primer viaje cuando eligió su mantilla nupcial, un guiño a sus raíces españolas que usará en su boda.
Ale publicó un reel en su cuenta de Instagram con las imágenes más especiales de este fin de semana. En la descripción, escribió:
“Me presentaste a Sevilla, ahora me toca enseñártela en cada viaje”.
El video también incluyó escenas de un paseo en carruaje por las calles sevillanas y visitas a varios puntos emblemáticos.
El año pasado, Ale viajó sola para conocer el restaurante favorito de su Yeya, entre otros lugares que ella solía frecuentar. Esta vez, volvió acompañada de Nader para mostrarle un poco de su historia familiar. En una historia de Instagram, escribió:
“Los videos de Sevilla siempre me hacen llorar”.
Este viaje marcó el inicio de una nueva etapa, ya que la pareja está por celebrar su boda civil en Madrid, ciudad que han elegido para vivir.
Una vez firmada el acta matrimonial en España, los novios se prepararán para la boda religiosa, que se celebrará en México el 24 de marzo en la Hacienda Zotoluca. En esta ceremonia, Ale planea incluir elementos de la cultura mexicana, desde la comida hasta la decoración.
Desde el inicio, tuvo claro que quería incluir la charrería en su boda, como en la de sus padres, en la que el novio llegó montado a caballo, vestido de charro. En una entrevista reciente con el programa Hoy, Ale compartió cómo vive esta etapa previa al gran día:
“Que un mes y cachito. La verdad no estoy nerviosa, estoy ilusionada y no me gusta tanto pensar en ese día, porque quiero sorprenderme”.























