En estos días donde muchos piensan en descanso y vacaciones, la Iglesia Católica recuerda que la Semana Santa es un momento clave para mirar hacia dentro. A pocos días del Domingo de Ramos en Altamira, el párroco Bernardo Horacio Arredondo Segura, de la iglesia Santiago Apóstol en Altamira, lo dijo claro. Son días de reflexión, en donde se recuerda la pasión, la muerte y resurrección de Cristo: el centro de nuestra fe que se alimente y fortalezca.
El padre Bernardo insistió en que no se trata solo de salir, convivir o distraerse en Altamira. También es una oportunidad para fortalecer el alma, algo que a veces se deja de lado entre tantas prisas. El periodo vacacional son momentos de estar en familia, donde se convive y se fortalecen los lazos; sin embargo, hay que recordar que no se deben exceder o confundir con el libertinaje.
Señaló que este tiempo es ideal para reencontrarse con la espiritualidad en Altamira. No es que no se pueda descansar, pero sí es importante no olvidarse de lo que representa esta semana para el cristianismo. Hay que reflexionar, atendiendo a la fe y a la vida espiritual, ya que a veces no se le da el tiempo o espacio para alimentar el alma.
La Semana Santa arranca el domingo 13 de abril con el Domingo de Ramos en Altamira, fecha que marca el inicio de la Semana Mayor. Desde la noche del sábado 12 de abril se llevará a cabo la bendición del agua. Al día siguiente continúa con la ceremonia que conmemora la entrada de Jesús a Jerusalén.
En Altamira, la parroquia Santiago Apóstol arrancará las actividades religiosas desde muy temprano. A las 7 de la mañana habrá misa y posteriormente se realizará una procesión desde la plaza de la Constitución. Una semana que no solo es para desconectar del trabajo, sino para reconectar con la fe.
Por Rufino Aguilera























