¿Y si la justicia no fuera tan lejana ni tan complicada? Eso es justo lo que busca cambiar la ministra Loretta Ortiz, quien planteó una serie de ideas para que los ciudadanos se acerquen de verdad al Poder Judicial. Y lo quiere hacer desde un lugar muy claro: la educación jurídica en Tamaulipas. En medio de la discusión sobre cómo deben elegirse los cargos en el Poder Judicial, Ortiz señaló que la clave está en formar a la ciudadanía.
“La educación jurídica es esencial no solo para la formación de buenos abogados sino también para empoderar a la ciudadanía”.
Por eso, propone llevar talleres interactivos y cursos sencillos a escuelas, comunidades rurales y poblaciones en situación de vulnerabilidad. Que desde chicos, los niños puedan entender qué hace la Corte, cómo se toman decisiones y cuáles son sus derechos por medio de educación jurídica en Tamaulipas.
También quiere que estudiantes de derecho vayan directamente a ver cómo se trabaja en la Corte. Con visitas organizadas por universidades y centros académicos, los futuros abogados podrán presenciar de primera mano los procesos judiciales y entender cómo funciona la SCJN.
“Estamos proponiendo crear talleres interactivos y cursos abiertos en los que se explique el funcionamiento de la Corte y los procesos judiciales, con materiales enfocados a niños, jóvenes y comunidades en situación de vulnerabilidad y comunidades rurales”.
Ortiz adelantó que, de llegar a la presidencia de la Suprema Corte, buscará hacer alianzas con la Secretaría de Educación, universidades y centros de investigación para echar a andar programas de formación continua.
“Que los estudiantes puedan ver de cerca el trabajo de los jueces, ministros y el proceso de toma de decisiones será de mucha ayuda en su aprendizaje”.
Para ella, si se logra que la gente entienda cómo funciona la justicia, se ganará algo más valioso: confianza.
“Si los mexicanos comprenden mejor sus derechos, las estructuras del Poder Judicial y las decisiones que se toman en los tribunales podrá haber comunicación y una participación temprana y real del pueblo en los procesos y procedimientos del sistema judicial. El objetivo es promover desde la Corte una educación cívica para tener una ciudadanía más informada y comprometida con la Transformación del Poder Judicial”.
Y remata con una frase que lo resume todo:
“Si de verdad queremos un Poder Judicial cercano a la gente, el mejor camino es la educación. Cuando uno no conoce algo le huye, pero cuando comienzas a adentrarte en un tema, comienzas a tener interés y a tener confianza pues ya hay una relación y eso es justo lo que tenemos que lograr: que haya un vínculo entre las y los mexicanos con sus ministros, magistrados y jueces”.























