En Sinaloa ya no solo se libra una guerra en las calles, también en las redes. Desde que estalló la nueva ola de violencia en septiembre de 2024 con influencers asesinados en México. Al menos siete influencers, youtubers y creadores digitales han perdido la vida de forma violenta en distintas partes del país.
A esta lista se suman casos de amenazas, desapariciones y ataques. Uno de los más recientes es el de Fernando Angulo López, mejor conocido en redes como “Ranchero 95”, originario de Badiraguato. Familiares y amigos dejaron de tener noticias suyas el 7 de abril, hasta que fue encontrado con vida el martes 15, en Sonora.
“Ranchero 95” es parte del círculo cercano de “Los Toys”, el grupo de creadores liderado por Markitos Toys. Este colectivo también ha vivido de cerca la tragedia, pues el 28 de marzo asesinaron a balazos en un restaurante de Ensenada a Gail Castro, hermano de Markitos.
Influencers asesinados en México: se han vuelto blanco de ataques en medio del conflicto
El entorno de “Los Toys” volvió a ser vinculado indirectamente a la violencia, cuando un ataque en San Pedro Tlaquepaque, Jalisco, dejó dos muertos. Las víctimas iban en un Jeep Rubicon con placas de Michoacán.
Ese vehículo era propiedad de Carlos “El Gordo” Arce, quien supuestamente lo había vendido días antes a los atacados. Según se sabe hasta ahora, no había relación directa entre ellos y el creador de contenido. Pero esta ola de muertes empezó mucho antes. El primer caso fue el de José Carlos, alias “El Chilango”. El 19 de octubre de 2024, lo asesinaron mientras vendía dulces en la calle Tachichilte, en la zona de Isla Musala, en Culiacán.
Antes que él, el 17 de septiembre, mataron a Alan Zamudio. Lo hallaron con tiro de gracia. Alan se hizo viral por cantar “Masacre en el Limoncito” con el grupo “Los del Sombrero”, además de colaborar con “El Chiquete”, exmiembro de “Los Toys”. En noviembre, encontraron sin vida a Manuel Vivanco, “El Jasper”. Su cuerpo estaba tirado en una brecha de terracería cerca de la carretera Culiacán-Eldorado, en la sindicatura de Costa Rica.
Otra de las víctimas fue Leobardo Aispuro Soto, “El Gordo Peruci”, un creador muy seguido por sus videos de viajes y de su vida cotidiana. También se sumó Agustín Paul, “El Pinky”, de 22 años, quien fue hallado muerto el 10 de enero en la zona de Barrancos. El reporte indicó que “El Pinky” murió por impactos de bala. Su cuerpo estaba atado de pies y manos, lo que conmocionó a su comunidad de seguidores.
La violencia no dio tregua ni en enero. El día 23, mientras se ejercitaba en una plaza del sector Tres Ríos, mataron a Adal Peña, conocido como “El Tata”. A pesar de todos estos casos, las autoridades en Sinaloa no han dado explicaciones claras. Ninguno de los crímenes ha sido aclarado, ni se ha confirmado vínculo con organizaciones criminales.























