A pesar del fallecimiento de una niña de tres años en Durango por gripe aviar, el primer caso humano registrado en México, en Tamaulipas no hay claridad sobre cómo actuar en prevención gripe aviar en Tamaulipas. Román Garza Infante, delegado de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), admitió que no existe un calendario ni medidas concretas para atender la posible llegada del virus al estado.
“Obviamente tomar las medidas preventivas necesarias, ¿no? En coordinación con el SENASICA y el Gobierno del Estado”, respondió el funcionario al ser cuestionado sobre las acciones inmediatas.
La declaración, sin embargo, se quedó en lo general. No habló de operativos, campañas de prevención gripe aviar en Tamaulipas o algún tipo de monitoreo especial. Cuando se le insistió sobre cuándo comenzarían los operativos, su respuesta fue breve:
“No, el tema lo trae SENASICA. (De operativos) Desconozco alguna fecha”.
Aunque SENASICA forma parte de la misma estructura federal que SADER, Garza Infante no detalló si ya hay coordinación con instancias estatales ni si existen planes en zonas con mayor riesgo.
“Tenemos que estar atentos a cualquier contingencia que pudiera presentarse para tomar las medidas preventivas”, fue su única declaración ante la falta de acciones claras.
Esta postura contrasta con el nivel de alerta que generó el caso en Durango. Donde el virus H5N1 provocó una muerte que encendió focos rojos en el país. Tamaulipas es una de las regiones con mayor tránsito de aves migratorias y cuenta con una fuerte industria avícola. Por lo que se considera particularmente vulnerable ante este tipo de enfermedades.
Productores y expertos esperaban que, a estas alturas, ya existiera un plan o una guía mínima de prevención. En su lugar, se enfrentan a un escenario de incertidumbre y vigilancia pasiva.
Por Jordan Espinosa























