Todo parecía complicarse para el Real Madrid a solo un día de la Final de la Copa del Rey. Entre rumores de que no se presentarían, el club salió a aclarar todo con un comunicado.
“Ante los rumores que han surgido en las últimas horas, el Real Madrid C. F. comunica que nuestro equipo nunca se ha planteado renunciar a jugar la Final de mañana”.
La directiva del Real Madrid expresó que, aunque las declaraciones de los árbitros fueron “desafortunadas e inapropiadas”, no permitirán que ensucien la Final Copa del Rey. Así lo dejaron claro:
“Nuestro club entiende que las desafortunadas e inapropiadas declaraciones de los árbitros designados para este partido, efectuadas 24 horas antes de la Final, no pueden manchar un acontecimiento deportivo de trascendencia mundial que verán cientos de millones de personas y por respeto también a todos los aficionados que tienen previsto su desplazamiento a Sevilla, y a todos aquellos que ya están en la capital andaluza”.
En el comunicado, el club también subrayó que el verdadero espíritu del fútbol debe prevalecer. Todo esto estalló después de que Ricardo De Burgos Bengoechea, árbitro central, rompiera en llanto al hablar del daño a su familia.
“El Real Madrid entiende que deben prevalecer los valores del fútbol, a pesar de la hostilidad y la animadversión que hoy han quedado de manifiesto, una vez más contra nuestro club, por parte de estos árbitros designados para la Final”.
También González Fuertes, quien estará en el VAR, se vio involucrado en esta controversia. El Real Madrid consideró totalmente inaceptables esas declaraciones y pidió que cambiaran al árbitro. Sin embargo, la Real Federación Española de Futbol les respondió que no había tiempo para hacerlo. En protesta, los merengues decidieron no asistir ni a la conferencia de prensa ni al entrenamiento oficial.























