Ni la bandera roja ondeando desde temprano ni las olas reventando con fuerza desanimaron a la multitud que llegó por la Semana Santa a la Playa Bagdad, Matamoros. Aunque el mar empujaba fuerte y los vientos del sur soplaban sin pausa. Eso no fue razón para que la gente dejara sus hieleras, sombrillas y ganas de vacacionar guardadas.
Desde bien temprano, familias completas se fueron reuniendo esta Semana Santa en Playa Bagdad. Llegaron desde muchas partes: Nuevo León, Coahuila, Durango, la frontera tamaulipeca y hasta desde el Valle de Texas. Lo que buscaban era simple: descansar, pisar la arena y asolearse aunque fuera un rato.
Unos se animaron a montar casa de campaña y acampar a la orilla del mar esta Semana Santa en Playa Bagdad. Otros prefirieron estar solo durante el día. Aprovechando las horas de sol y aguantando hasta que la marea no los dejara estar más. Uno de ellos fue Octavio García, quien llegó desde Reynosa acompañado de toda la familia: esposa, hija, yerno y nieta.
“Todo estuvo muy bien, la carretera estaba en buenas condiciones y la gente pues aquí bien, amable; tenía muchos años que yo no venía, pero si estuvo todo bien”.
Además del mar y la arena, hubo actividades organizadas para quienes buscaban algo más. El sitio contó con un programa artístico y deportivo que mantuvo a muchos entretenidos. Otro turista lo resumió con calma mientras caminaba por la playa. Así, entre viento, olas y calor, Playa Bagdad volvió a ser uno de los destinos favoritos para pasar la Semana Santa.
“Vamos a quedarnos hasta que nos diga el sol ya que se meta ya nos vamos; la carretera está tranquila, está muy bien tiene mucha seguridad”.
Por Jorge Capetillo























