En lo que va del año, el fuego ya le ganó la carrera al calendario. Aunque apenas es abril, Tamaulipas reporta 12 incendios forestales que han consumido más de 6 mil hectáreas de terreno natural esta temporada. Este escenario encendió las alarmas de las autoridades estatales, ya que la cifra de incendios registrados en 2025 ya rebasó por completo los números de todo 2024. Luis González de la Fuente, coordinador estatal de Protección Civil, lo dijo con todas sus letras:
“Ya rebasaron la estadística del 2024 porque se nos adelantó la temporada de incendios y estiaje, y hemos tenido incendios, que tuvimos hasta en un mismo día a una misma hora diferentes incendios y esto ya nos rebasó los incendios de la temporada pasada”.
Actualmente, el personal de Protección Civil combate dos focos activos: uno en el municipio de Tula y otro en Casas. En Tula, ya van alrededor de 750 hectáreas dañadas por el fuego, esta temporada de incendios en Tamaulipas. La coordinación con instancias federales como la Comisión Nacional Forestal ya está en marcha para frenar estos incendios y evitar más daños a los ecosistemas.
“En el municipio de Tula son cerca de 750 hectáreas afectadas y en Casas no hay una cuantificación, porque ya había una área quemada y bueno, hay una cuantificación de 500 hectáreas, como lo marca el satélite”.
Y aunque no hay pruebas concluyentes, preocupa que algunos incendios hayan sido provocados. Las autoridades ya investigan.
“Es lo que se está investigando, estamos trabajando en conjunto con la Fiscalía General del Estado y con la Procuraduría Ambiental que está haciendo sus investigaciones”.
Temporada de lluvias en Tamaulipas: ¿Esperanza para el campo?
Hay una pequeña luz al final del túnel: los pronósticos apuntan a que el 2025 podría ser un año generoso en lluvias para Tamaulipas. Luis González de la Fuente comentó que las lluvias podrían llegar gracias al fenómeno de La Niña. Esto ayudaría a frenar los incendios y también a recuperar los mantos acuíferos.
“Esperemos que, si todavía existe el efecto de la Niña, queremos que sea un año lluvioso, esperemos que así sea para el campo, para nuestros mantos freáticos, para nuestras presas, lagunas y esperamos que sea un año llovedor”.
Por Enrique Jonguitud Blanco























