El reciente trasvase de agua desde la Presa El Cuchillo hacia la Presa Marte R. Gómez reavivó la conversación sobre el manejo del agua en el noreste. Desde el viernes, el flujo de agua tiene como destino los distritos de riego 025 y 026 en el norte de Tamaulipas, específicamente para uso agrícola. Hasta ahora, no existe confirmación oficial de que el recurso hídrico vaya a emplearse para pagar la deuda con Estados Unidos.
La deuda actual es de 1,750 hectómetros cúbicos, e involucra tanto a la presa El Cuchillo en Nuevo León como a la Marte R. Gómez en Tamaulipas. Por el momento, autoridades de Nuevo León no han ofrecido declaraciones, y tampoco lo ha hecho la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
En contraste, en Tamaulipas, se destaca que esta agua representa un alivio importante para los agricultores locales. Desde Conagua se aclaró que:
“El trasvase cumple con la normativa de la Ley de Aguas Nacionales y se realiza bajo supervisión técnica.”
Este operativo pone de nuevo en el centro del debate la necesidad de una gestión eficiente del agua, en medio de compromisos internacionales y demanda creciente. Por lo mismo, el movimiento de agua será supervisado constantemente para asegurar que tenga un impacto positivo en la región.
El caudal del río San Juan ha aumentado debido al trasvase de agua Presa El Cuchillo, lo que llevó a Protección Civil de Tamaulipas a emitir una advertencia para la población. La recomendación es clara: mantenerse alejados de las márgenes del río y evitar intentar cruzarlo por seguridad.
Este escenario ocurre mientras, según el Monitor de Sequía de Conagua, los municipios del norte de Tamaulipas enfrentan una sequía moderada. Se teme que, en la temporada de estiaje, esa sequía pase a ser extrema; afectando cultivos, ganado y el abasto de agua para las ciudades.
Por Enrique Jonguitud Blanco























