Red Bull está en un momento complicado y lo saben. El resultado en Bahréin dejó claro que algo no anda bien en la escudería austriaca. Max Verstappen terminó sexto en la Red Bull F1 y eso fue suficiente para evidenciar los puntos débiles del RB21. Además, los errores repetidos en los pits no ayudaron en nada.
Con este bajón, Verstappen ya no es sublíder del campeonato. Ese lugar ahora lo ocupa Oscar Piastri, mientras que su compañero Lando Norris sigue al frente. Así, McLaren se adueñó del campeonato con toda autoridad.
“La preocupación es grande. Está claro. Debemos hacer un progreso que no se exprese en puntos, sino en el cronómetro. Con tal actuación, no tendrá nada que ver con el Campeonato Mundial. Como dije, las mejoras tienen que venir en un futuro cercano para que tenga un coche con el que pueda ganar de nuevo. Tenemos que crear una base con un coche para que pueda luchar por el Campeonato Mundial”, afirmó Helmut Marko, asesor del equipo Red Bull.
Las actualizaciones que han probado hasta ahora con Max Verstappen en la Red Bull F1, especialmente en aerodinámica, no dan los resultados esperados. Lo que se ve en el simulador no se refleja en la pista. Ese desajuste los tiene preocupados. Con este panorama, Red Bull enfrenta uno de sus mayores retos en años recientes. Si no logran mejorar pronto, el campeonato podría esfumarse.
“¿Por qué nuestras herramientas no coinciden con el circuito? Y, por supuesto, si se enfrenta a un problema de este tipo, debe deshacerlo. Tenemos un equipo técnico sólido que ha construido algunos autos excelentes en los últimos años y estoy seguro de que investigarán el fondo del problema. Nuestras herramientas simplemente no coinciden con el circuito. Luego, llegará al punto de estar girando dos relojes distintos”, expresó Christian Horner, jefe del equipo.























