En distintos rincones de Tamaulipas, el campo sigue esperando mucho más que discursos. Campesinos organizados, encabezados por Esteban Ruiz Lozoya, lanzaron una exigencia para dejar de lado las promesas y apostar por apoyos para campesinos en Tamaulipas reales que impulsen proyectos productivos con futuro.
El dirigente de la organización Emiliano Zapata lamentó que el gobierno haya abandonado cultivos estratégicos por falta de voluntad. Se refirió a productos con alto valor en el mercado como el cacahuate, agave, nopal, aguacate y mango.
“Lo que necesitamos son verdaderos apoyos, no dádivas. Queremos que el campo produzca, que genere empleos y desarrollo, no limosnas que no resuelven nada”.
Recordó que, hace apenas cinco años, se sembraban alrededor de 1,200 hectáreas de cacahuate en Tamaulipas. El cultivo ofrecía una cosecha rápida, con precios que alcanzaban los 40 mil pesos por tonelada en plazas como Monterrey. Pero todo ese esfuerzo se perdió, dijo, por la falta de continuidad y respaldo. También mencionó que el cultivo de agave fue otro caso olvidado, a pesar de que Tamaulipas cuenta con denominación de origen para el tequila.
“Mientras estados como Michoacán, Nayarit y Guanajuato avanzaron, aquí lo dejamos caer. Podríamos estar exportando tequila y generando empleo, pero no hubo voluntad”.
El líder campesino resaltó que hay cultivos con un futuro prometedor, como el nopal, que podrían ser clave en términos de nutrición y comercio, pero también se dejaron de lado por falta de impulso desde el gobierno.
Para él, el problema con los apoyos para campesinos en Tamaulipas va más allá de los recursos económicos: hace falta visión y una estrategia conjunta entre autoridades y agricultores para que el campo vuelva a ser motor económico.
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Sobre el aguacate hass, explicó que su organización ha trabajado durante años para impulsar su siembra. Especialmente en municipios como Llera, Gómez Farías, Jaumave y Altamira, con entre 15,000 y 20,000 árboles plantados.
“Nosotros trajimos la planta, conseguimos la asesoría del Consejo Nacional del Aguacate, hicimos todo el trabajo… pero el gobierno del estado jamás nos apoyó, ni siquiera cuando presentamos propuestas hace seis años”.
Por Lupita Domínguez González























