En Tamaulipas, las campañas para prevenir embarazos en adolescentes ya están dando señales de cambio. Así lo aseguró Jesús Manuel Zárate Torres, director estatal de Infancia y Adolescencia de la Secretaría de Salud, quien señaló que los esfuerzos del Grupo Estatal para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (GEPEA) comienzan a rendir frutos. Sin embargo, no todo son buenas noticias. Lo que sigue generando alarma es que también hay niñas, incluso desde los 10 años, que enfrentan un embarazo en menores de edad en Tamaulipas.
“Hasta el primer trimestre del año se han registrado 9,854 nacimientos, de los cuales 1,371 corresponden a adolescentes entre 15 y 19 años, y 34 a niñas entre 10 y 14 años”.
Este último grupo es el más vulnerable al tener un embarazo en menores de edad en Tamaulipas. Las niñas de esa edad corren un riesgo altísimo de tener complicaciones tanto en su salud como en la del bebé. Para atender esta situación, el estado ya cuenta con 51 Servicios Amigables para Adolescentes. Están ubicados junto a centros de salud y su función es orientar de forma cercana y sin prejuicios.
“Son espacios contiguos a centros de salud donde jóvenes capacitados orientan a otros adolescentes en temas de sexualidad, prevención del embarazo y enfermedades de transmisión sexual. La información suele ser mejor recibida cuando viene de un igual”.
Cuando se detecta un embarazo en menores de 15 años edad en Tamaulipas, entra en acción la Ruta NAME, un protocolo diseñado a nivel federal para darles atención especial. También se pone atención a la salud mental. Algunas adolescentes pueden presentar síntomas de depresión después del parto.
“Se les otorga consejería psicológica, médica, acceso a métodos anticonceptivos postparto, vacunación completa y orientación en crianza amorosa. Se presentan síntomas como tristeza persistente, llanto fácil, desinterés por actividades cotidianas o descuido del recién nacido. Cuando estos síntomas duran más de tres meses, se considera una alerta”.
Aunque los casos más graves, como el maltrato infantil, no son comunes, Zárate Torres insistió en que se deben atender de inmediato. El mensaje es claro con el embarazo en menores de edad en Tamaulipas. Hay avances, pero también desafíos grandes. Especialmente, cuando el embarazo llega a edades donde ni siquiera debería estar en el panorama.
“Se deben tomar en serio y atender de inmediato, pues detrás de ellos puede haber un problema psicológico o psiquiátrico no diagnosticado”.
Por Lupita Domínguez González























