Ferrari llega a Mónaco con muchas ganas y poca certeza. El equipo italiano necesita que su auto responda de una vez por todas si quiere pelear por algo serio este año. Lo de Imola fue una pesadilla en sábado: los dos autos se quedaron fuera en la Q2. Pero en la carrera, las cosas mejoraron un poco y lograron salvar el honor con un cuarto lugar para Hamilton y un sexto para Leclerc.
Con ese pequeño respiro, el equipo del Cavallino Rampante aterriza en las calles del Principado apostando por una edición especial de su monoplaza. Saben que Mónaco no perdona, pero también que todo puede cambiar si los pilotos hacen magia. Fred Vasseur, jefe del equipo, no se anda con rodeos:
“No creo que tengamos el mejor coche. Incluso, cuando estamos en buena forma en la carrera, no somos más rápidos que el McLaren. Estamos ahí, probablemente, pero no somos lo suficientemente rápidos. Lo que está claro es que durante las últimas tres o cuatro carreras, siempre hemos tenido un ritmo mucho mejor en la carrera que en la clasificación. Hay un poco de frustración para nosotros. Por supuesto, tenemos que poner todo nuestro esfuerzo en esto. Tenemos que hacer un trabajo mucho mejor el sábado de la próxima semana”.
Y es que Ferrari sabe que la calificación lo es todo en un circuito como este de Mónaco. Si el sábado no funcionan, el domingo será otra vez cuesta arriba. Hace justo un año, Charles Leclerc regaló una victoria inolvidable en Mónaco. Hoy, repetir eso suena lejano. Pero Ferrari no deja de soñar. Aunque el coche no acompañe.























