El pasado 11 de mayo, el gobierno norteamericano suspendió la importación de ganado mexicano. ¿La razón? Detectaron la presencia del gusano barrenador. Esa medida obliga a miles de reses a quedarse del lado mexicano. Para los productores ganaderos, significa una sobreoferta inesperada.
Al no poder cruzar la frontera, esos animales pasarán al mercado nacional, incrementando la oferta de carne en los centros de consumo. Esa acumulación de ganado podría generar una caída temporal en el precio al consumidor.
Según cálculos del sector, en Tamaulipas se exportaban hasta 150 mil cabezas de ganado al año. Con esa ruta cerrada, todo ese volumen se redistribuiría internamente.
Tal vez te interese: Visitantes impulsan ingresos de pescadores en Playa Bagdad y Puerto Matamoros, Tamaulipas
Actualmente, el precio por kilo de carne de res en el estado oscila entre 180 y 280 pesos. Si la restricción de importación de ganado mexicano se prolonga, esos precios podrían empezar a descender en los próximos días. Por ahora, productores confían en que el gobierno estadounidense levante pronto la medida.
Por Enrique Jonguitud Blanco























