Después de seis fines de semana sin coronarse, Lando Norris GP de Mónaco por fin volvió a saborear la gloria en el GP de Mónaco. Su última victoria había sido en Australia, cuando apenas arrancaba la temporada. Desde entonces no había logrado subir al primer lugar.
Pero Mónaco, ese circuito lleno de elegancia y tradición, fue el sitio ideal para que el piloto británico hiciera su gran regreso. Y no fue casualidad. Norris avisó desde la clasificación que venía con todo. También dejó claro que no dejará el camino libre a su compañero de equipo, Oscar Piastri, rumbo al campeonato.
Durante la carrera, el trabajo estaba medio hecho. Lando Norris solo tuvo que esperar a que Max Verstappen entrara a pits por segunda vez, para quedarse con el liderato de la GP de Mónaco. A partir de ahí, lo único que importaba era aguantar la presión de Charles Leclerc y su Ferrari.
“Estoy contento, el equipo está contento. ¡Vamos a tener una noche maravillosa! Se siente increíble. Es una carrera larga, una carrera larga y agotadora. ¡Pudimos presionar durante toda la carrera y ganamos en Mónaco! Un fin de semana increíble con la pole position, hoy. Esto es lo que soñamos, esto es lo que yo soñaba de niño.”
Pero no todo fue fiesta en el circuito del principado. El cierre lo hizo sufrir más de lo esperado.
“Lo peor fue el final. Me sentí en control toda la carrera, pero Max me estaba frenando un poco y tuve que controlarlo, alejarme de Max y presionar cuando fuera necesario.”

























