Senadores de oposición reaccionaron con mesura tras el revés que sufrió en Estados Unidos una propuesta de presupuesto que contemplaba un impuesto del 5 por ciento a las remesas enviadas por migrantes. Aunque reconocieron que es un respiro momentáneo, advirtieron que el tema podría regresar a la agenda legislativa del país vecino.
El senador Manuel Añorve, coordinador del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el Senado, comentó que el escenario no está resuelto del todo.
“El revés que se dio por la suma de republicanos a los demócratas, entiendo que fue 22-16 la diferencia, no es algo que tengamos que cantar victoria, porque seguramente seguirá el cabildeo entre ellos para lograr este tema y un paquete fiscal, que es lo que propone el presidente Donald Trump. No hay que cantar victoria, no hay que tirar campanas al vuelo. Pareciera que el gobierno federal festeja como si fuera un gran triunfo. Hay que ser prudentes, hay que ser mesurados, hay que buscar el diálogo, hay que dar las razones del porqué no conviene que ese cinco por ciento se aplique al trabajo de los migrantes”, enfatizó.
Añorve también —advirtió— que, de aprobarse la iniciativa, implicaría una doble carga fiscal para los migrantes mexicanos que ya enfrentan retenciones en sus salarios.
“Quienes los contratan, independientemente de su situación laboral o el estatus migratorio en Estados Unidos, les retienen alrededor del 20 por ciento de lo que ellos ganan, y entonces sería una doble tributación en Estados Unidos, en México, sin dejar de ver que el 80 por ciento se queda en Estados Unidos y ayuda a la economía de los Estados Unidos, y sería un golpe tanto para Estados Unidos como para México”.
El legislador priista hizo un llamado al Congreso mexicano para seguir de cerca el tema y promover el diálogo directo con legisladores en Washington. Señaló que es fundamental explicar el impacto negativo que este impuesto tendría en los sistemas financieros de ambos países.
Por su parte, la senadora Claudia Anaya, también del PRI, celebró la pausa en la propuesta, pues, dijo, de haberse aprobado habría tenido consecuencias graves en economías regionales como la de Zacatecas.
“Las remesas no solamente son una muy importante fuente económica para nuestro país, que representan parte importante de nuestro Producto Interno Bruto, sino que tienen una base fundamental en la economía de familias que provienen de estados como Zacatecas, Puebla, Chiapas, Oaxaca. Hay estados que tienen una vocación histórica de migración y que viven tradicionalmente apoyados en sus economías familiares con este recurso”.
Oposición advierten que freno a impuesto de remesas no es final
Anaya destacó que el golpe hubiera sido tanto a nivel macroeconómico como en la economía diaria de miles de familias. Además, reconoció el papel de los migrantes organizados en Estados Unidos por haber frenado la propuesta.
“En este sentido, me parece muy importante reconocer la organización de la comunidad de los mexicanos en Estados Unidos, que lograron frenar esto, porque sin duda los legisladores republicanos voltearon a ver a esta base migrante que les iba a cobrar en las urnas esta decisión”.
Asimismo, mencionó lo siguiente:
“Hay estados como Texas, que tienen varios legisladores republicanos, pero que Texas es una comunidad que tiene a muchos migrantes mexicanos integrados, ya incorporados en esa sociedad. Entonces, yo creo que hubiera sido políticamente muy gravoso para ellos hacerlo. Creo que jugaron bien esta carta los migrantes mexicanos en Estados Unidos y que tomaron la decisión correcta los legisladores republicanos. Eso mucho más allá del contexto de si hubiese sido constitucional o no en la ley americana marcar esta doble tributación”, consideró.























