Congresistas republicanos de Estados Unidos presentaron el día martes un ambicioso paquete fiscal impulsado por Donald Trump, con el que busca extender beneficios fiscales de su primer mandato. Sin embargo, varias propuestas ya han generado polémica dentro y fuera del Congreso.
Una de las medidas que más ha causado rechazo es el impuesto del 5 por ciento a las remesas enviadas al extranjero. Que recaería directamente en los migrantes que envían dinero a sus familias. Aunque aún no se ha aprobado, su impacto podría ser significativo para comunidades migrantes.
El proyecto, que ha sido llamado por Trump como el “gran y hermoso proyecto de ley”. Y fue turnado a varias comisiones clave, como Energía y Comercio, Agricultura, y Medios y Arbitrios, que se encarga de la legislación fiscal.
Entre los beneficios planteados están nuevas exenciones para propinas, horas extras, préstamos para autos fabricados en Estados Unidos y pagos de Seguridad Social. También se buscan incentivos fiscales para familias con hijos y adultos mayores.
Republicanos presentan paquete fiscal con impuesto a remesas
Sin embargo, estas medidas traerían un déficit que los republicanos esperan compensar con restricciones a programas como Medicaid, que cubre a más de 71 millones de personas. Aunque Trump y el líder de la Cámara, Mike Johnson, aseguran que no tocarán este programa, el tema genera divisiones internas.
Otros puntos controvertidos incluyen posibles recortes al programa SNAP de asistencia alimentaria y un aumento de impuestos para quienes ganan más de 5 millones de dólares. Una idea que no culminó bien recibida por todos los legisladores y que finalmente quedó fuera del proyecto.
El plan también eliminaría subsidios a energías limpias creados durante la administración de Biden y propone aumentar los impuestos a las dotaciones universitarias de instituciones como las de la Ivy League.
Jason Smith, presidente de la Comisión de Medios y Arbitrios, estimó el costo del proyecto en 3.9 billones de dólares.
“El fracaso no es una opción… lo lograremos y llegaremos a un acuerdo”, dijo.
A su vez, la meta republicana es aprobar la ley antes del festejo del 4 de julio. Día en que se celebra la Independencia en Estados Unidos.

























