Luego de siete años de espera, los hijos de Damián Ángel Rodríguez pudieron finalmente darle sepultura. El cuerpo de su padre, secuestrado en la comunidad de Amojileca, en Chilpancingo, fue entregado por las autoridades de Guerrero este 15 de mayo.
Damián fue sacado a la fuerza de su casa frente a sus hijos, quienes en ese momento eran menores de edad. Tres días después, su cuerpo fue localizado en una fosa clandestina, pero permaneció en el Servicio Médico Forense (Semefo) de Chilpancingo desde noviembre de 2018.
Hijos por fin sepultan a su padre desaparecido en Chilpancingo
La identificación genética no se confirmó, sino hasta mayo de 2025, a pesar de que la Fiscalía ya contaba con muestras de ADN de sus hijos desde marzo. La familia no había denunciado antes por miedo, dado que presenciaron el secuestro.
El caso se conecta con otra tragedia familiar: en 2019, la madre de los jóvenes, Marla Jiménez Carachure, también fue privada de la libertad y asesinada. Sus restos fueron hallados en una fosa clandestina en el parque El Veladero, en Acapulco, durante una búsqueda realizada por colectivos.
Aunque las pruebas genéticas ya confirmaron la identidad de Marla, su cuerpo aún no ha sido entregado. Esto se debe a que fue trasladado a una unidad forense en la Ciudad de México desde octubre de 2024, sin explicación clara por parte de las autoridades.
La madre trabajaba como maestra en Tlacotepec, cabecera del municipio de Heliodoro Castillo. Viajaba con otros tres profesores, quienes siguen desaparecidos.























