El agua empieza a escasear en serio en Nuevo Laredo. La Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado avisó que el Río Bravo anda bajísimo. Apenas llega a los 27 centímetros. Y eso, aunque suene técnico, pega directo en el suministro incrementando la falta de agua en Nuevo Laredo.
Las bombas de la Planta Centro no pueden trabajar al cien, porque si succionan aire podrían dañarse. Así que la operación se ajustó para evitar que se frieguen los impulsores. Este bajón en el nivel del río también afecta cuánta agua entra a la planta. Lo que obliga a equilibrar cuidadosamente cuánto se bombea hacia las casas.
El problema es más grave en las zonas que están lejos de la planta. Por allá ya empiezan a notarse las bajas presiones y la falta de agua en Nuevo Laredo. Y si a eso le sumamos el calorón que hace y cómo sube la demanda de agua, la cosa se complica aún más. Desde la Comapa piden a la ciudadanía:
“Exhortamos a la ciudadanía a hacer un uso racional y consciente del agua desde sus hogares. Cada gota cuenta”.
Además, durante la Vigésima reunión del Comité del Semáforo del Cuidado del Agua, se dejó claro que Nuevo Laredo sigue en rojo. Así, rojo-rojo. La advertencia es clara, urge cambiar los hábitos de consumo y usar el agua con más cabeza. Porque cada día, el río baja… y el problema de la falta de agua en Nuevo Laredo sube.























