En el más reciente capítulo del reality show Secretos de parejas, el actor Julián Gil se sinceró sobre su deseo de ser padre otra vez.
Las parejas participantes se enfrentaron a una dinámica con una terapeuta, donde debían confesarse cosas que aún no sabían uno del otro.
“El deseo de volver a ser padre”: Julián Gil revela detalles
Durante la sesión, Poncho De Nigris y Marcela Mistral se soltaron en llanto mientras se prometían mejorar su relación. Pero fue Julián Gil quien sorprendió al abrir por completo su corazón ante su esposa, Valeria Marín, y las demás parejas.
En un momento muy íntimo, Julián habló del profundo anhelo que tiene de convertirse nuevamente en padre. Sin embargo, no ocultó el temor que lo acompaña desde hace años.
“Sí quiero que seas la mamá de un hijo mío”, dijo Julián.
A sus 54 años, el actor argentino compartió que sueña con formar una familia con Valeria, pero al mismo tiempo confesó sentir miedo. Esa inquietud tiene raíz en su pasado: desde hace casi ocho años no puede ver a su hijo Matías, fruto de su relación con la actriz Marjorie de Sousa.
“Que sea un niño deseado, un niño planificado”, agregó Gil, visiblemente conmovido.
Este momento mostró a un Julián vulnerable y auténtico, muy distinto a la figura pública que suele verse. También explicó que espera que ambos se sientan listos para dar el siguiente paso, sin prisas, pero con claridad.
Valeria, su gran apoyo emocional
Además de hablar sobre su deseo de ser padre, Julián aprovechó para agradecer profundamente a Valeria por haberlo acompañado en momentos difíciles.
“Me recogiste en mi peor momento”, le dijo Gil conmovido.
Con esa frase, dejó claro que Valeria ha sido más que una pareja: ha sido su refugio y su impulso para creer de nuevo en el amor.
Para Valeria, esta sería su primera experiencia como madre. Julián, en cambio, ya es padre de Nicolle, de su relación con Brenda Torres, y de Matías, a quien no ha visto en casi una década. Esa ausencia ha marcado su perspectiva sobre la paternidad y lo ha hecho más reflexivo.
En este capítulo, Julián no solo compartió su deseo de tener un hijo, también mostró que el amor y la esperanza pueden abrirse paso incluso después de las heridas más profundas.























