En un intento por frenar los abusos en la educación superior y garantizar estudios de calidad. El PRI presentó una iniciativa que sacudirá las aulas de Tamaulipas. Se propuso una nueva ley estatal para mejorar la educación superior en Tamaulipas, pero también para ponerle freno a las famosas “escuelas patito”. Así lo hizo la diputada Mercedes del Carmen Guillén Vicente.
Estas instituciones operan sin controles reales. Además, muchas veces con acreditaciones falsas. La propuesta del PRI busca cerrarles el paso y garantizar que estudiar valga la pena. Además, la iniciativa pretende acercar las universidades al sector productivo. Es decir, que los estudiantes egresen con herramientas reales para la vida laboral. Guillén fue claro al señalar un problema que viven muchos jóvenes:
“Es injusto que los estudiantes, tras cumplir con todos los requisitos, enfrenten estos obstáculos económicos y burocráticos”.
Se refiere a las universidades privadas que cobran hasta 30 mil pesos solo por el trámite de titulación. Y aun así, se tardan más de un año. Con esta Ley de educación superior en Tamaulipas, se busca que todas las universidades ofrezcan la misma calidad que la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), o por lo menos se acerquen.
“Necesitamos instituciones serias, no escuelas que lucren sin compromiso educativo”, destacó la legisladora.
La propuesta también incluye fomentar la participación social del alumnado y ajustar las carreras a lo que realmente necesita el estado.
“Queremos profesionistas preparados para los retos del estado, con acceso equitativo a una educación de excelencia”.
Por Enrique Jonguitud Blanco























