En plena vuelta 62 de la carrera Querétaro 200, la adrenalina se detuvo por completo. Una bandera roja interrumpió la competencia. En el momento que el auto número 0 se estampó contra las barreras de protección. Rafael Vallina, que rodaba en la posición 26 en la NASCAR y a dos vueltas del puntero Alex de Alba, perdió el control de su coche.
El impacto fue directo contra la pared del Ecocentro y rebotó con tal fuerza que su vehículo terminó con graves daños. La parte derecha y trasera de la carrocería se desprendió por completo. Dejando así al descubierto el armazón metálico. Esa estructura fue clave: gracias a ella, el piloto originario de Chihuahua logró salir sin heridas de consideración.
Mientras los equipos de emergencia llegaban, de las balatas comenzó a salir fuego, lo que elevó la tensión del momento. Afortunadamente, Rafael Vallina —que compite en la categoría Challenge de la NASCAR— salió por su cuenta del automóvil sin ayuda. Lo trasladaron a un centro médico para una revisión a fondo y así descartar cualquier lesión seria. El susto fue grande, pero por fortuna, el piloto pudo contar la historia.























