Tamaulipas registró 142 nuevos casos de VIH hasta la primera semana de junio. Así lo reveló el Boletín Epidemiológico de la Secretaría de Salud federal, correspondiente a la semana 23 del 2025. Aunque hoy en día el VIH ya no se considera una sentencia de muerte, las autoridades lo siguen catalogando como un padecimiento de alto riesgo. Sobre todo porque el sistema público de salud enfrenta grandes desafíos al atender a quienes viven con VIH.
Nuevos casos VIH en Tamaulipas: Autoridades reconocen subregistro; urgen a reforzar prevención, atención y detección temprana
En los últimos años, el estado ha acumulado más de 4 mil casos, y de ese total, más de 3 mil 800 personas siguen bajo tratamiento médico. Si bien se trata de una cobertura importante, aún hay muchos retos pendientes. La atención médica se brinda principalmente en los CAPASITS —Centros Ambulatorios para la Prevención y Atención del Sida e Infecciones de Transmisión Sexual— además de en dos hospitales regionales. Sin embargo, no se especificó cuántas unidades están funcionando ni qué capacidad tienen.
A pesar de los esfuerzos para reducir los nuevos casos VIH en Tamaulipas, las autoridades aceptaron que hay un subregistro de casos, pero no dieron cifras. Eso hace difícil saber realmente cuán grave es la situación o qué zonas del estado tienen más incidencia. A nivel nacional, la tendencia apunta a una disminución en los nuevos contagios, aunque el panorama no es del todo alentador. Aún falta mucho por avanzar en prevención y, sobre todo, en garantizar que todos accedan al tratamiento oportuno.
Expertos en salud pública han insistido en que —para frenar los nuevos casos VIH en Tamaulipas— es fundamental tener datos claros y actualizados. Solo así se pueden diseñar mejores políticas enfocadas en quienes más lo necesitan. Otra batalla pendiente es contra el estigma social. Muchas personas aún evitan hacerse la prueba —o no continúan sus tratamientos— por miedo a ser juzgadas o discriminadas.
Y por si fuera poco, especialistas señalan que es urgente apostar por la ciencia. Fortalecer la investigación, mejorar los tratamientos y aumentar las campañas de información, especialmente entre los jóvenes y los sectores más vulnerables.
Por Enrique Jonguitud Blanco























