En un esfuerzo por hacer frente al calorón que se vive últimamente, la Coordinación General de Gestión Ambiental arrancó un plan de reforestación urbana en Nuevo Laredo. Bastante interesante. La idea es sencilla pero poderosa: recuperar y extender las cadenas de arbustivas y flores polinizadoras en las plazas más visitadas de la ciudad.
El objetivo no es solo que se vean bonitas, sino ayudar a que la tierra no se reseque, que se conserve la humedad y, de paso, que el aire se sienta menos pesado en plena ola de calor. Para eso, el equipo eligió plantas que aguantan como campeonas el clima seco del norte de Tamaulipas. Nada de especies que se mueren al primer solazo. Las protagonistas son: lantanas, cenizos, asclepias y salvias.
Estas plantas no solo dan color al paisaje. También son un imán para abejas, mariposas y colibríes, esos pequeños héroes del ecosistema que ayudan a mantener todo en equilibrio. Y como en esta época regar es fundamental, ya se están diseñando formas de usar el agua de manera eficiente, sin dejar de cuidar los nuevos espacios verdes. Por ello, la Coordinación Ambiental señaló sobre la reforestación urbana en Nuevo Laredo:
“Queremos que nuestras plazas sigan siendo espacios vivos, frescos y funcionales. Con especies regionales y una gestión cuidadosa del agua, esto es posible”.























