El Mandatario Federal de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden que prohíbe por completo el ingreso de personas originarias de 12 países.
A partir del 9 de junio, ciudadanos de Afganistán, Birmania, Chad, República Democrática del Congo, Guinea Ecuatorial, Eritrea, Haití, Irán, Libia, Somalia, Sudán y Yemen no podrán entrar al país.
Además, —la medida también impone— restricciones parciales a personas procedentes de Burundi, Cuba, Laos, Sierra Leona, Togo, Turkmenistán y Venezuela. Esta decisión se dio a conocer por medio de un comunicado oficial de la Casa Blanca este miércoles.
En el documento, Trump argumenta que la orden busca proteger a la población y los intereses nacionales. Según señala, el objetivo es evitar que ciudadanos que puedan representar amenazas ingresen a territorio estadounidense.
“Nuestro país debe limitar la entrada de personas de estas naciones, así como la expedición de visas, para evitar que quienes sean admitidos busquen perjudicar a los estadounidenses o a sus intereses nacionales”, se lee en el comunicado.
Esta decisión se ampara en la orden ejecutiva 14161, enfocada en reforzar medidas de seguridad.
Trump prohíbe ingreso de ciudadanos de 12 países con nueva orden ejecutiva
Asimismo, el comunicado —detalla— los motivos específicos por los que cada país terminó incluido. En el caso de Afganistán, por ejemplo, se menciona el regreso del régimen talibán tras el retiro de las tropas estadounidenses en 2021. A Birmania se le señala por no colaborar en la repatriación de sus ciudadanos deportados. Chad, por su parte, es acusado de tener un alto índice de personas que se quedan más tiempo del permitido tras recibir una visa.
También se menciona la sobreestadía de ciudadanos provenientes del Congo y Guinea Ecuatorial, y la falta de cooperación de Eritrea en el retorno de sus connacionales. En el caso de Haití, se hace referencia a una supuesta permanencia prolongada y la formación de redes criminales.
Irán y Libia son señalados como “estados patrocinadores del terrorismo”, mientras que Somalia y Sudán son considerados países sin una autoridad clara que emita documentos válidos. Yemen, por último, aparece en la lista debido a que Estados Unidos mantiene allí operaciones militares contra grupos insurgentes.























