La llegada del gusano barrenador a tierras tamaulipecas ya es casi un hecho, pero lejos de entrar en pánico, los ganaderos José Guerrero Gamboa, presidente de la Unión Ganadera Regional de Tamaulipas (UGRT), fue claro con respecto a las afectaciones del gusano barrenador en Tamaulipas:
“Esto no es una catástrofe, no se nos van a morir los becerros”.
El dirigente reconoció que esta situación del gusano barrenador afectará el comercio con Estados Unidos. La frontera se cerrará por un tiempo y eso ya comenzó a notarse en el precio por kilo: ha bajado entre 20 y 30 pesos. Durante 2024, Tamaulipas envió al país vecino unos 70 mil becerros. Por eso, sí hay un impacto económico importante. Aun así, Guerrero Gamboa confía en que hay salidas viables para compensar las pérdidas.
“Vamos a dejar de ganar lo que obteníamos por exportación, pero el mercado nacional sigue demandando animales, y ahí está la oportunidad para nuestros productores”.
Frente al gusano barrenador, la apuesta ahora es engordar los animales y venderlos dentro del país. Los precios del ganado nacional siguen fuertes. Tanto para becerros como para vacas o toros de desecho. Modificar el peso de venta. En lugar de vender becerros de 150 a 200 kilos como se hacía para exportar, ahora conviene llevarlos a un peso mayor. Esto es más factible hoy, gracias a las lluvias recientes que mejoraron el pasto y el forraje. Así lo sugirió el líder ganadero.
Además, recordó que las afectaciones del gusano barrenador en Tamaulipas, no es algo nuevo. Ya ha habido brotes antes, y los ganaderos saben cómo actuar. Lo importante es no bajar la guardia y aprovechar lo que sí se puede hacer. La UGRT seguirá monitoreando la situación de cerca y dejó en claro que no piensa soltar de la mano a los productores en este nuevo desafío.
“La invitación a nuestros socios es clara: ser más eficientes, engordar nuestros becerros y hacer sustentables nuestros ranchos. El precio nacional está firme y debemos verlo como una oportunidad”.
Por Jordan Espinosa























