En México, la violencia contra los menores de edad no da tregua. En los primeros meses del sexenio de la presidenta Claudia Sheinbaum —de octubre pasado a mayo de este año— han sido asesinados 734 menores, lo que significa un promedio estremecedor: un menor pierde la vida cada ocho horas, según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
Este dato representa un aumento del 9.1 por ciento respecto al periodo similar anterior, que va de octubre de 2023 a mayo de 2024, cuando se contabilizaron 673 homicidios de menores. Entre las víctimas están niños y adolescentes de cero a 17 años. Incluidos en delitos como homicidio doloso y feminicidio; sin embargo, el 95 por ciento corresponde a homicidios dolosos.
Además, el 72 por ciento de estos crímenes se cometieron con armas de fuego, —un dato que refleja cómo la violencia armada afecta directamente a la infancia—. Muchos menores mueren en medio de enfrentamientos o como parte de la disputa entre grupos criminales por el control de territorios en distintas regiones del país.
Un ejemplo reciente ocurrió el pasado fin de semana en Hermosillo, Sonora. Una mujer y sus tres hijas pequeñas terminaron asesinadas a tiros. Las víctimas fueron identificadas como Meredith, Medelin y Karla, de 11 y 9 años, cuyos cuerpos, junto al de su madre, aparecieron sin vida la tarde del sábado 5 de julio. El caso sigue bajo investigación.
—Otro fenómeno preocupante— es el reclutamiento de menores por el crimen organizado, muchas veces mediante engaños. Así pasó en Teuchitlán, donde decenas de jóvenes que buscaban empleo terminaron involucrados con grupos delictivos y algunos han muerto en enfrentamientos, incluso contra autoridades.
Alarma creciente violencia contra menores de edad en el País
Los estados más peligrosos para la niñez en este periodo han sido: Chihuahua, con 156 casos, seguido de Guanajuato, con 100, Sinaloa, con 42, Michoacán, con 40 y Guerrero, con 39.
Estos cinco estados concentran el 51 por ciento de los homicidios de menores en el País. El resto de las entidades registra entre uno y 35 casos.
Durante la administración actual, 10 estados han visto incrementos en el número de menores asesinados frente al periodo previo, cinco se mantienen sin cambios y 17 reportan una disminución.
Sobresalen los incrementos en:
- Sinaloa, con un aumento del 600 por ciento (de 6 a 42 casos).
- Chihuahua, con 255 por ciento (de 44 a 156).
- Aguascalientes, con 200 por ciento (de 2 a 6).
También destacan los incrementos en Guerrero e Hidalgo (50 por ciento), Tabasco (26 por ciento), Veracruz (16 por ciento) y Guanajuato (10 por ciento).
Así, los datos pintan un panorama crudo que confirma que la violencia contra menores sigue escalando. Y que a su vez, la infancia mexicana enfrenta riesgos cada vez mayores en medio de la crisis de seguridad.























