En la colonia Candelario Garza, en Ciudad Madero, un adolescente se convirtió en tema de conversación entre los vecinos. Lo llaman el “Cheneke” y no es para menos: se aventó a capturar un cocodrilo con sus propias manos desde un canal de Ciudad Madero.
Todo pasó tras las lluvias recientes. Las corrientes de agua elevaron el nivel del canal a cielo abierto, y fue ahí donde el reptil, de casi dos metros, salió a flote. El joven lo vio y, sin pensarlo dos veces, tomó un lazo e inició la peligrosa maniobra.
El animal no estaba solo ni tranquilo. Según vecinos, “el Juancho” —como le dicen al cocodrilo— ya le tenía puesto el ojo a unas cabezas de ganado que cruzaban la calle. El desayuno ya lo tenía en la mira. Pero el Cheneke se le adelantó. Con la cuerda logró atarle el hocico y comenzó a jalarlo poco a poco hacia la orilla. Todo quedó grabado en video y en fotos que muestran al joven, sin miedo, decidido a inmovilizar al cocodrilo en el canal de Ciudad Madero.
Mientras tanto, los bomberos brillaban por su ausencia. Los vecinos ya habían reportado al cocodrilo, pero nadie respondía. El Cheneke no esperó ayuda. Se plantó frente al saurio y evitó lo que pudo ser una tragedia.
Finalmente, cuando ya tenía al animal sometido, los bomberos llegaron al lugar. Se llevaron al cocodrilo a su base y después lo entregaron a la Profepa para que lo liberen en una laguna de Altamira. Este acto ha generado de todo: desde aplausos hasta críticas. Algunos lo ven como un héroe, otros como un imprudente. Pero lo cierto es que en la Candelario Garza ya tiene nombre: el Cheneke que domó al Juancho.
Por Rufino Aguilera
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