Por segundo año consecutivo, la lluvia llegó a tiempo y con ganas a Tamaulipas. Gracias a los acumulados recientes, la entidad ha logrado sacudirse por completo y ha llegado el fin de la sequía, según informó Meteorología Tamaulipas. Jesús Díaz, meteorólogo y administrador de la página, explicó que tanto el año pasado como este, las lluvias arrancaron con fuerza desde el inicio de la temporada de ciclones. Comentó que la naturalez:
“Siempre buscará la manera de equilibrar las cosas. Excepcional arranque de la temporada de lluvias”.
También hizo énfasis en un patrón que se repite:
“Por segundo año consecutivo, las lluvias se han hecho presente en todo Tamaulipas, siendo la mitad Sur donde se han registrado los eventos más significativos”.
El especialista detalló que las recientes precipitaciones borraron del mapa la sequía y lograron su fin en Tamaulipas. Ya no se habla de tierra agrietada, sino de presas llenas y ríos recuperados. Señaló que los niveles actuales de agua en cuerpos como ríos, presas y lagunas son bastante buenos. Además, destacó que:
“Estimaciones muestran acumulados de precipitación en el rango de los 750 a 850 milímetros en la zona Cañera-Sur”.
Eso sí, alertó que pasamos de sufrir por falta de agua a lidiar con el exceso. Y no es para menos. Mirando al cielo, Díaz adelantó que para la segunda mitad de julio se esperan nubes de polvo del Sahara. Este fenómeno, lejos de ser peligroso, puede influir en la intensidad de las lluvias.
“El clima es cíclico, nunca lineal”.
Aclaró que el polvo no representa un riesgo para la salud. El cielo podría teñirse de tonos rojizos al amanecer y al caer la tarde. Según explicó, las concentraciones serán de leves a moderadas, así que solo habrá cambios visuales. Nada para alarmarse.
Por José Saldaña























