En Altamira, los pescadores ya no pueden con la preocupación de tener una invasión de cocodrilos rondando cada vez más cerca de sus casas. Se lanzó un llamado urgente a las autoridades, reactivar la UMA (Unidad de Manejo Ambiental) que podría frenar esta invasión reptil. Así lo solicitó Víctor Javier Pérez Cruz, presidente del Club de Pescadores.
Cada vez es más común toparse con un cocodrilo fuera de su laguna, y eso ya no es una simple curiosidad, sino un riesgo real. Por eso, Pérez Cruz insiste en que tanto el Estado como los municipios deben ponerse las pilas y hacer su parte.
Además de su labor como líder de pescadores, Pérez fue comandante de bomberos en la zona industrial. Desde entonces ha peleado por establecer una UMA que no solo brinde seguridad a la comunidad. Si no que también sirva para aprovechar los recursos del cocodrilo sin dañar el ecosistema.
“Nosotros llevamos muchos años luchando por esto, desde que estuve al frente de Protección Civil y Bomberos, y ahora como presidente del Club de Pescadores de Altamira. Tenemos contacto con el vocal ejecutivo de la Dirección Estatal de Caza y Pesca, Luis Eduardo García Reyes, y estamos muy al pendiente de las UMAs ejidales que se están desarrollando en el estado, donde ya funcionan como negocios: venden la piel, la carne, y hasta los laboratorios solicitan el hígado y la bilis”.
La propuesta de reactivar la UMA en Altamira no es nueva, pero hoy urge más que nunca debido a la invasión de cocodrilos. El líder pesquero pidió que se sumen a la causa los alcaldes, Protección Civil, ecologistas y todos los que tengan que ver con este tema. Y mientras eso ocurre, los cocodrilos siguen caminando donde antes solo nadaban.
“Es un proyecto que no es solo ambiental, sino un tema de seguridad social”.
Por Rufino Aguilera























