Por primera vez —en más de una década— Lewis Hamilton terminó el Gran Premio de Silverstone sin subir al podio. Fue un trago amargo en casa para el siete veces campeón, que no pudo mantener viva la racha de 11 años consecutivos festejando con su gente.
El británico —especialista en lluvias— arrancó fuerte. Pasó del sexto al cuarto puesto durante la primera mitad de la competencia. Parecía que la historia en casa se repetiría, pero las cosas cambiaron con el Virtual Safety Car. Ahí, Mercedes decidió meterlo a pits para cambiar neumáticos. Ese movimiento lo hizo perder varios lugares de golpe. A pesar del tropiezo, Lewis volvió a empujar con todo para recortar distancia.
Estuvo a un suspiro de quitarle el tercer puesto a Nico Hülkenberg. Pero, el Cavallino Rampante apareció justo en ese momento y Hamilton tuvo que entrar otra vez a boxes para montar gomas suaves. Ya en el cierre, trató de recortar los cinco segundos que lo separaban del podio, pero solo quedaba una vuelta para Lewis Hamilton en Silverstone.
“No todas las decisiones fueron buenas. Creo que la primera claramente no fue buena porque hicimos un undercut a muchos, así que no estoy seguro de qué pasó exactamente. Tendremos que volver a verla para entenderlo, pero iba en P4 y salí de boxes en P8. Luego elegí entrar más o menos en el momento justo, pero fue súper difícil volver a la pista y perdí mucho tiempo. Me salí de la pista en la curva 3, o no sé, en la curva 9, o en la 11. Solo se me estaban cayendo los neumáticos. A este coche no le van bien las curvas lentas; tiene mucho sub viraje. Empecé a bloquear la rueda delantera izquierda y no pude seguir el ritmo”, comentó un Hamilton decepcionado.
Con esto, su sequía se estira a 12 grandes premios sin pisar el top 3. Un récord amargo que nadie en el paddock esperaba ver en Lewis, menos en Silverstone.

























