La relación entre Maribel Guardia e Imelda Garza Tuñón, viuda de Julián Figueroa, atraviesa un momento complicado.
Maribel decidió romper el silencio y responder a las declaraciones recientes de Imelda, quien no solo habló de aspectos poco favorables de Julián, sino que también señaló lo difícil que ha sido para la actriz ver a su nieto, José Julián, además del tema de la custodia del pequeño.
Maribel Guardia rompe el silencio y habla del conflicto con Imelda Garza, viuda de Julián Figueroa
Con evidente dolor, Maribel expresó su decepción por las palabras de Imelda:
“Me da pena que hable mal de mi hijo, fue un extraordinario padre”.
Además, resaltó el amor que Julián dejó sembrado en su hijo:
“Lo que me sorprende de José Julián son los recuerdos que tiene de su padre. El legado que le dejó de amor al niño, fue maravilloso”.
También salió en defensa de Marco Chacón, su esposo, asegurando el papel fundamental que tuvo en la vida de Julián:
“Marco amaba a Julián, Julián amaba a Marco. Fue un segundo padre para él, más que Joan Sebastian. Qué pena que Imelda hable cosas feas de Julián, ojalá se acuerde de las buenas”.
Sobre su propio matrimonio, Maribel fue tajante al negar que Marco haya influido en sus decisiones o que la trate de forma indebida:
“Quiero decirte que llevo 28 años con mi marido, nunca me ha levantado la voz, es un gran secreto”.
Y explicó el valor que tiene el respeto en su relación:
“Muchas cosas van cambiando, pero cuando se pierde el respeto, se quiebra una relación. Nunca de los dos hemos dado ese paso. Jamás en la vida me ha gritado. Es un caballero en la casa, lo ha sido siempre”.
El tema central del conflicto sigue siendo José Julián. Maribel expresó cuánto lo quiere y aclaró cómo está su situación legal:
“A mí me dieron el cuidado por un mes del niño, nunca me dieron la custodia, no la quiero para mí jamás, a no ser que el niño me necesitara, pero entiendo que tiene a su mamá”.
También recordó por qué intervino en un inicio:
“En su momento yo sentí que debería protegerlo, no me arrepiento de eso”.
Otro punto delicado fue el de las pruebas toxicológicas, sobre el que Maribel comentó:
“Ella nunca quiso hacerse las pruebas de toxicología hasta el día de hoy. Para ellos lo que valen son las pruebas, pero ojalá todo este tiempo le haya servido”.
Finalmente, habló de su temor a que su nieto pueda alejarse:
“Yo también tengo derechos, cuando llegue ante un juez de lo familiar, pero también te diré qué pasa, si yo veo que al niño ya le lavaron el cerebro contra mí, no voy a forzarlo. Él algún día tendrá claras las ideas de todo el amor que yo le di, todo lo que vivió desde que nació, hasta los 8 años de edad. Me cansé de darle amor, eso no se borra”.
Así, Maribel Guardia dejó ver su lado más humano y el dolor que vive por los señalamientos hacia su hijo, mientras sigue aferrada al cariño por su nieto, quien representa el más grande recuerdo de Julián.























