El diputado Ricardo Monreal Ávila lanzó una crítica contundente hacia el manejo que EU ha tenido en su relación con México en temas de seguridad y justicia, al considerar que se han rebasado los límites de la cooperación y se ha entrado en una etapa de presión política y judicial.
Desde su papel como coordinador de Morena en la Cámara de Diputados y presidente de la Junta de Coordinación Política. Monreal advirtió que es necesario redefinir los términos de la relación con el país vecino.
“México no puede seguir siendo rehén de los vaivenes políticos estadounidenses ni de sus estrategias judiciales selectivas. Es momento de replantear los términos de la relación y exigir que el respeto sea recíproco, porque la seguridad binacional no se construye con amenazas ni chantajes, sino con acuerdos, datos y dignidad”, expresó.
En un texto publicado en redes sociales y en un diario nacional, el legislador expuso que gobiernos conservadores como el de Donald Trump han usado tácticas más allá de la diplomacia para presionar a México.
“Usa los tratados de libre comercio como palanca de presión económica e instrumentaliza a testigos protegidos, criminales extraditados y procesos judiciales para condicionar, presionar e incluso desprestigiar a autoridades de nuestro país”.
Monreal exige respeto ante presión política y judicial de EU
—En este sentido—, citó el caso de Ovidio Guzmán, extraditado en septiembre de 2023. Como ejemplo de cómo ciertos eventos se presentan como cooperación binacional. Pero son usados para alimentar narrativas políticas internas en EU
“Utilizar a los grandes capos extraditados como herramientas para reforzar la narrativa de que México está dominado por el crimen organizado”, sostuvo.
Además, criticó que los testigos protegidos, tras participar en organizaciones criminales, señalan a funcionarios mexicanos sin presentar pruebas sólidas.
“Estos testimonios terminan filtrándose a la prensa o utilizándose políticamente para golpear a nuestras instituciones, dijo”.
Finalmente, —advirtió sobre la amenaza de nuevos aranceles— por parte de Trump y cómo se combina con la presión judicial para ejercer control sobre México.
“La cooperación pasó a segundo plano y en su lugar avanza una estrategia de presión que deja poco margen para la negociación entre iguales”.
Monreal concluyó que estas maniobras responden más a intereses electorales que a verdaderas preocupaciones por la seguridad regional.























