En una movida que sacudió al mundo del comercio marítimo, Pinfra —la firma detrás de Infraestructura Portuaria Mexicana (IPM)— notificó oficialmente a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) que firmó un acuerdo con Terminal Investment Limited Holding (TIL), subsidiaria de Mediterranean Shipping Company (MSC). ¿La razón? La venta de su terminal de MSC México, ubicada en el Puerto Industrial de Altamira por nada menos que 800 millones de dólares.
Esta terminal, conocida como IPM Altamira, abarca cerca de 282 mil metros cuadrados y presume un muelle de 950 metros de largo. Gracias a eso, se ha posicionado como la segunda más relevante en el puerto tamaulipeco para el manejo de carga general y contenedores.
La compradora, TIL, es nada más y nada menos que el sexto operador portuario más grande del planeta. Esta empresa tiene su sede en Luxemburgo y es propiedad mayoritaria de la familia Aponte, que también controla a MSC, la naviera número uno en movimiento de contenedores a nivel mundial.
TIL no juega en ligas menores. Entre sus cartas fuertes están terminales en puertos clave como Nueva York/Nueva Jersey, Los Ángeles–Long Beach en Estados Unidos, Rotterdam en Países Bajos, Valencia en España, Busan en Corea del Sur, Le Havre en Francia y Pasir Panjang en Singapur.
Ahora, con la compra de IPM Altamira, México entra al mapa global de TIL. Este sería su primer punto de operación en el país, lo que promete dar un impulso enorme al desarrollo económico del puerto y su cadena logística. Así, Altamira se convierte en un nodo clave para el comercio internacional y MSC en México y pisa fuerte en tierra mexicana.
Por Rufino Aguilera
- Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
- Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
- Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
- Enviar un enlace por correo electrónico a un amigo (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
- Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram























