No es la primera vez que pasa y, al parecer, tampoco será la última. Otra vez, la playa Miramar amaneció con decenas de peces muertos en la orilla. No son de aquí, y por eso no aguantan el agua salada. Se trata de una especie conocida como “capa plateada” o “carpa cabezona”. José Jaime Salinas, subdirector de Ecología en Ciudad Madero, explicó que este tipo de pez “se escapa” de su hábitat, que es principalmente en lagos del norte de Estados Unidos.
Con las lluvias recientes y el crecimiento de los ríos, estos peces terminaron arrastrados hasta el Golfo de México. El problema es que no están hechos para vivir en agua salada, así que apenas tocan el mar, no sobreviven y aparecen peces muertos en playa Miramar. Según Salinas:
“Ha habido precipitación, lo que ha provocado el aumento en el nivel de los ríos, este pez que aparece muerto es procedente de un lago verde al norte de Estados Unidos, ese pez se escapó y llegó por drenajes de los ríos y escurrimientos naturales llegando al Golfo de México, a través de los ríos entre Estados Unidos y México, no controla la salinidad y eso hace que muera cuando sale a flote”.
Hasta ahora, las especies locales como el robalo, la tilapia y el curel —que también llegan al mar desde agua dulce— no han tenido problemas y siguen con vida. Por lo pronto, se analiza si los peces muertos se devuelven al mar para que otras especies se alimenten de ellos, o si se entierran cerca del lugar donde han aparecido. Lo cierto es que la escena se repite desde hace varios días. El oleaje trae peces plateados sin vida, dejándolos tirados como si el mar los rechazara.
Por Rufino Aguilera























